viernes, 25 de octubre de 2013

MACIZO DE ILLESCAS - III

SU UBICACIÓN.-
            Acorde con las evidencias establecidas, geográficamente hablando, el sitio de Illescas es un cerro ubicado en la zona de Bayovar, lado sur de la ciudad de Sechura, a 63 kilómetros de distancia, donde existen varias ruinas poblacionales localizadas en distintos puntos alrededor de sus vertientes.
Los antiguos pobladores de Illescas, utilizaron cavernas como viviendas. Se han encontrado vajillas de piedra con utilidad doméstica. El complejo arqueológico de Illescas es tan antiguo, que tiene y preserva el más añejo y remoto vestigio de la humanidad que determina la existencia de una de las más antiguas de la costa peruana.      
Los estudios arqueológicos que en nuestro medio han realizado expertos en la materia, nos inducen con acierto para establecer que en el asentamiento humano más primitivo de la ancestral región Piura, su gente vivió en cuevas, en lo que hoy se conoce con el nombre de Illescas. Estamos hablando de la población más temprana que existió en el tiempo prehistórico y en el espacio de nuestro Departamento.    






            ESTUDIOS ARQUEOLÓGICOS.-
            Los Illescas, desde el punto de vista cronológico, son coetáneos con los Chusís y se trata de una muy antigua población, siendo de las primeras de la región. Fueron pescadores que corresponden a la etapa pre cerámica. Al respecto se ha expuesto, que se trata de:
            “Una sorprendente y extensa ciudad arqueológica, ubicada en la parte occidental de la península de Illescas, en la vecindad de Punta Aguja y de Punta Nunura. Esta ciudad que muy bien puede haber albergado a muchos miles de habitantes en los tiempos prehistóricos, se encuentra perfectamente escondida del mar y de las trochas costeras por las dunas arenosas, quebradas y cerros; y desde la parte septentrional, por grandes cerros rocosos”.
Otra característica  de esta ciudad pre cerámica, fue su “dedicación a la recolección de vegetales, que luego le sucede la caza del lobo marino, la recolección de vegetales, hasta la captura de peces como el tollo y el suco (coco), que con el devenir de los años descubre el anzuelo y la red además de confeccionar pequeñas embarcaciones con las que se aventura a ingresar mar adentro”.
Los estudios realizados determinan que el poblador Illescas pasó a vivir frente al mar a lo largo de la costa, porque la riqueza marina lo obligaba, pero también a esta riqueza se le agregaba la explotación de la sal.
Avanzando en su desarrollo social, utilizó en sus faenas cotidianas la piedra, específicamente el granito y los huesos de mamíferos marinos, con los que construyó pequeñas casas, pavimentos, terrazas, manteniéndose en permanente búsqueda de una mejor forma de vivir. Así lo demuestra el hallazgo de los vestigios, producto de su continua y gran actividad en el renglón de la recolección, como parte del consumo de sus alimentos, de mariscos, conchales.
También hay información que “en Avic se localizó restos de un templete de 0.70 m. de alto, rectangular, construido sobre un plano de 7.50 m. por 8 m., con una rampa de 2 m. x 2 m. El material que se utilizó fue granito y data de 3230 años a. de C.    
A la vista de claras exposiciones, se ha manifestado que “el estado de la investigación permite una discusión algo más detallada de dos zonas: una costera entre Talara y la Península de Illescas, para la cual Lanning (1963) estableció una secuencia a base de cerámica de superficie. La otra es la zona del Alto Piura, más precisamente entre Tambogrande y Morropón, básicamente a base de material estudiado por nosotros.
Lanning pudo aislar por seriación seis fases para el formativo: Negritos, Paita A-D y Sechura A. La fase Negritos se basa sobre una colección de 13 tiestos de dos sitios, cuya validez está puesta en duda por la poca representatividad, por un fechado C 14 y por su situación geomorfológica (Richardson 1972, 203). La fase Paita A tampoco está bien representada con 21 tiestos, cinco de los cuales llevan decoración (Lanning 1963, 156-7, 207-8, Tabla 21, figuras 1b, c, e; P1, 1d-g). Se trata de cerámica roja delgada con desgrasante fino, la que es distintiva de toda la tradición Paita; las formas consisten en ollas con cuello corte revertido, la decoración es sencilla en franjas con incisiones en parte suave” (1)
NOTA.-  
(1)P. Kaulicke y J. Gufroy (PUC) Pre Cerámico y formativo en el Departamento de Piura, Pág. 5.

INFORMACIÓN ARQUEOLÓGICA.-
A la vista de la información arqueológica, es incuestionable que en la península de Bayovar, está el territorio montañoso de Illescas, cubierto y erizado. Sus vertientes son depositarias de acaudalados y copiosos tesoros de los primitivos habitantes de la costa peruana.
Illescas, con su actuación en la aurora de la cultura piurana, demuestra al mundo científico, que su proceso cultural se pierde en la oscuridad del tiempo. Las exploraciones realizadas por arqueólogos en las entrañas de su suelo, han permitido importantes hallazgos.
Ha sido posible descubrir cavernas que determinan haber sido habitadas por seres humanos, quienes fueron capaces de grabar sobre piedras, ideografías con motivos mayas y chinos. Muchas cavernas sirvieron de viviendas a los nativos piuranos y depósitos de alimentos para usarlos en épocas de escasez. También se han ubicado cementerios que han facilitado los descubrimientos de esta antigua cultura piurana.      
Los estudios arqueológicos también permiten conocer y saber que fuera del radio urbano de la antigua Illescas, se han encontrado en las laderas de los cerros, numerosas tumbas casi a ras de suelo, así como utensilios diversos de hueso, de conchas, de redes y de tejidos rudimentarios, pero no hay restos de cerámica.



SITIOS ARQUEOLÓGICOS.-
Los estudios arqueológicos realizados determinan que dentro del Macizo de Illescas, se han descubierto sitios arqueológicos, que describen la zona con dos grades sectores: La quebrada de Chorrillos y las Pampas de Reventazón. Al respecto se acuña la apreciación que a la letra sigue:
“La ocupación más temprana ha sido localizada en La Quebrada de Chorrillos. Hay material lítico en superficie. La excavación ha permitido recuperar lascas, piedras ovaladas con recortes o piedra pesa, fragmentos de mortero, ceniza, carbón y valvas de Anadara grandis y Anadara tuberculosa. Tenemos dos fechados para material orgánico de esta excavación 5020, más o menos 140  AC para material 0.25 de profundidad.
Estas valvas llamadas, conchas negras, son típicas, de las zonas de manglares de Tumbes. Son señal evidente de una ecología diferente a la actual de Illescas (Richardson, 1978).
En las pampas de Reventazón ubicamos un cementerio y numerosos conchales asociados a fragmentos de cerámica con decoración impresa. El cementerio Reventazón 3, está asociado a cántaros grandes y ollas utilitarias” (1).
A continuación se detallan cinco entierros que estaban en arena clara poco consolidada y extremadamente no había ninguna indicación que este fuere cementerio. Así se explica con el entierro Nº 5, que tiene un “grupo compacto de cuatro cántaros grandes con decoración paleteada, 3 platos medianos que cubrían sendos cántaros, un cono de arcilla blanca; el esqueleto estaba completamente destruido en posible posición fetal horizontal, profundidad 1.00 metro.
            NOTA.-
(1)Mercedes Cárdenas Martín; Ponencia: El Macizo de Illescas de Sechura; año 1992.


MACIZO DE ILLESCAS - II


... El desierto de Sechura fue una zona ocupada por los antiguos piuranos desde 5,000 años A.C. para la explotación de los abundantes recursos marinos como pesca, recolección de mariscos y caza del lobo de mar y para el beneficio de la sal.

            El Macizo de Illescas fue zona de tránsito entre Piura y Lambayeque, a lo largo del perfil costero. La existencia de puquios en varias de las quebradas permitió los asentamientos de pequeños grupos humanos” (5).    

            Hay más a propósito del Macizo de Illescas. Está “ubicado a 70 kilómetros al sur de Sechura, entre el mar y el desierto. En sus quebradas hubo asentamientos en distintas etapas de la historia. Se encuentra bordeado por varias playas vírgenes como Punta Shode, Las Loberas, Nunura, Avic, o Reventazón, donde se encuentran lobos marinos y pingüinos de Humboldt” (6).   

            Así mismo, puntualizamos que “del macizo de Illescas arranca la PUNTA AGUJA que termina en una pañolería  de farallones y bajos, que se extienden una milla mar afuera. La costa desde Punta Aguja para el norte cambia en dirección N.O. hasta Punta Pisura formando bonitas ensenadas abiertas. Frente a Punta Aguja soplan fuertes brisas entre Abril y Octubre. De Illescas se desprenden también Punta Pisura que limita por el oeste y sur con la bahía de Sechura” (7).

            Tenemos información del año 1905, que nos dice: “Bayovar es un puerto llamado, por su situación y condiciones marítimas y comerciales a un espléndido porvenir. También será puerto de salida para el cemento, el betón, el yeso, la mica y demás riquezas contenidas en las vértebras pizarrosas del macizo de Illescas, así como para el petróleo, que existe en abundancia desde este puerto hasta la playa de Nunura. Bayovar está unida por teléfono con Reventazón, Matacaballo, Sechura, Piura y en consecuencia, con todas las estaciones telefónicas del departamento” (8). 

Sobre Sechura, es bueno anotar, que es “distrito de la provincia de Piura. Su Capital es Sechura. Existe desde la época de la Independencia Política del Perú. Su suelo es rico en petróleo y azufre y en su costa abunda la pesca. A sus pobladores se les llama sechuras y son muy ingeniosos” (9).

            El año 1993, mediante Ley de la República Nº 26290, que promulgó el Presidente Constitucional, Ing. Alberto Fujimori “se elevó el distrito de Sechura a la categoría de Provincia, decisión que nos llenó de alegría a todos los sechuranos, sabíamos que dicha nominación hizo justicia a una población de vieja trayectoria que ha contribuido con el fruto y el esfuerzo de su tierra al bien de la región y del Perú” (10).

            Ahora viene Chorrillos que es una “quebrada, próxima a Ramazón, ubicada en la región de Bayovar, de la costa y distrito de Sechura. Hay en ella un jagüey con agua de regular calidad para el consumo doméstico” (11).

            Forma parte del espacio que describimos el Estuario de Virrilá, que es un “espacio natural con una superficie aproximada de siete mil hectáreas donde se encuentra una gran cantidad de fauna y flora. Es un estuario marino, con ingresos ocasionales de agua dulce proveniente del río Piura, ubicado a unos 35 kilómetros de Sechura. Su mayor riqueza natural se encuentra en la parte más ancha (no en su unión con el mar) donde destaca la presencia  de flamencos, grullas, choritos, pelícanos y gaviotas” (12). 

            Sobre el área geográfica antes reseñada, hay evidencias del formativo, pues se registra que “formado el período formativo se nota una situación algo semejante o quizá peor aún que para el pre cerámico. Excavaciones prácticamente no existen (con la excepción de una excavación muy limitada en el “Templo de las Piedras Blancas” en Nunura, Península de Illescas, cuyos datos aún no están disponibles), recorridos o viajes de estudio se han llevado a cabo en la zona costera entre Talara y el sur de la Península de Illescas incluyendo las partes bajas de los valles del Chira y Piura (Kelley 1971, Lanning 1960,1963; Richardson/Heape 1974, Tolstoy 1971) y en el Alto Piura/Frías/Ayabaca (Matos 1969, Lynch 1978, Richardson/Zamecnik s.f.).

En julio/agosto del presente, un grupo de arqueólogos de la PUC realizó otro viaje de estudio al Alto Piura, Frías y Ayabaca. Los resultados de la gran mayoría de todas estas investigaciones aún no han sido presentados en detalle, lo que hace difícil entender cabalmente el proceso cultural para el período en discusión, pese a la importancia potencial que presenta esta área” (13).

            NOTAS.-
(1) Editorial Juan Mejía Baca; Historia del Perú Antiguo, Tomo I, Pág. 316.
(2)Lorenzo Huertas Vallejo; Sechura Identidad Cultural, Pág. 115.
(3) P. Kaulicke y J. Gufroy (PUC) Pre Cerámico y formativo en el Departamento de Piura, Pág. 4.
(4)Mercedes Cárdenas Martín; Ponencia: El Macizo de Illescas de Sechura; año 1992.
(5)Mercedes Cárdenas; “El Desierto de Sechura”; Revista Época N° 168, Pág. 23, Enero de 1983.
(6)Municipalidad de Piura; Boletín de Turismo Arqueológico del 28/07/2003.
(7)José Albán Ramos; Recuento Histórico Cultural de Piura, Pág. 207.
(8)Germán Leguía y Martínez; Diccionario Geográfico, Estadístico de Piura, Págs. 110/11.
(9)Edmundo Arámbulo Palacios; Diccionario de Piuranismos, Pág. 255.
(10)Lorenzo Huertas Vallejos; Sechura Identidad Cultural a través de los siglos.
(11)Germán Leguía y Martínez; Diccionario citado, Página 306.   
(12)Municipalidad de Piura; Boletín de Turismo Arqueológico, ya citado. 

(13)P. Kaulicke y J. Gufroy (PUC) Pre Cerámico y formativo en el Departamento de Piura, Pág. 5.

C A P Í T U L O I I - MACIZO DE ILLESCAS I




                                  MACIZO DE ILLESCAS: TRADICIÓN CULTURAL

            Hay noticias a consecuencia de los estudios realizados, que “La Punta de Aguja” fue habitada desde tiempo inmemorial por los aborígenes del antiguo pueblo de Sechura. De otro lado es cierto que “los lugares donde se han encontrado evidencias más remotas de presencia humana es en Reventazón, en Chorrillos, en Avic, en el macizo de Illescas, y a lo largo de las playas desde el estuario de Virrilá hasta el norte de San Pedro de Muniquilá.

            Abrimos nuestro comentario señalando que “existen pocos estudios arqueológicos sobre esta área, tanto en las provincias peruanas como en el sur del Ecuador. La frontera política actual no tiene ningún significado dentro del contexto de desarrollo de las culturas prehispánicas. Toda esta región estuvo ampliamente poblada. Los hallazgos dan cuenta de una sucesión de culturas, desde el pre-cerámico de Illescas hasta la invasión europea. Durante todo el proceso se nota que no hubo un continuum coherente, como en otros sectores de los andes centrales. Hay disloque y, a la vez, disyunción y conjunción” (1). 

            El mar, despensa principal en todos los tiempos, brindó peces y moluscos así como lo hace en la actualidad. En Avic se encontraron huesos de mamíferos como lobos marinos y peces, todo lo cual supone ya una actividad pesquera con uso de redes, anzuelos y pequeñas embarcaciones. Así mismo ese lejano antepasado se premunía de alimentos vegetales que recolectaba en las lomas de Illescas. Además, siguiendo el curso del río recorría el valle en busca de recursos paras la subsistencia” (2).





            Si lo expuesto fuera poco, se debe agregar que “finalmente existen varios sitios pre cerámicos en la Península de Illescas (Avic y Nunura) mencionados por Cárdenas (1977-1978, 10, 19, foto 3), pero lamentablemente aún no publicados fuera de notas muy preliminares. Entre varios fechados presentados, uno de la Quebrada de Chorrillos concuerda con el Complejo Siches y dos de Avic con el Complejo Honda. Lo más notable es el hallazgo de un templete “en forma de pez” en Avic construido de piedra tosca y de vértebras de ballena cerca del mar y de un manantial. Si se verifica el fechado asociado: 3,230 + - 90 a. de Cristo, se trataría de uno de los edificios más tempranos de la Costa con arquitectura ceremonial y además muy cercano al comienzo del Complejo Honda” (3).

            Añadimos que el Macizo de Illescas, “es una elevación rocosa del Paleozoico, de 500 metros de altura, de 30 kilómetros de largo, por 14 kilómetros de ancho aproximadamente. Está ubicado en el litoral del desierto de Sechura, al Sur de la Bahía de Bayovar. Numerosas quebradas cruzan el macizo por todos sus flancos. Por el lado este hay escasos bosques de algarrobo, por el Sur el macizo remata en las Pampas de Reventazón, por el Oeste hay playas rocosas y de arena, por el Norte está la llanura de Bayovar. El clima corresponde al desértico árido, con lluvias ocasionales y acumulación de neblina, la temperatura es elevada durante el día, se acentúa el verano, fluctuando entre 32 a 35 o más grados. No existe agua en cauces o pantanos, hay algunos puquios en las cabeceras de algunas quebradas como Avic, Chorrillos y Nac, pero con escaso afloramiento de agua. El mar es muy rico, el encuentro de las corrientes del Norte con el Sur favorece la cadena biológica marina” (4).




            Además en el desierto de Sechura, dentro de la arqueología peruana, se ha establecido que se han “ubicado 86 sitios arqueológicos clasificados en: conchales, talleres líticos, basurales, cuevas funerarias, cementerios, estructura y material cultural en superficie. Pertenecen a los cementerios ubicados en Avic, Reventazón y Nunura, levantados en zonas de asentamientos de tipo temporal de grupos humanos con cerámica tipo Lambayeque. El basural de Bayovar confirma que allí hubo un poblado de larga duración desde 1,000 a 1,500 años D.C.

miércoles, 2 de octubre de 2013

LA CULTURA CHUSÍS - IV

EL ACTUAL CHUSÍS.-

Leyendo las páginas del primer Diccionario que se elaboró sobre el Departamento de Piura, que fue publicado el año 1914, sobre Chusís, de inicios del siglo XX, nos entrega la información que a la letra dice:

“Chusís. Caserío. Distrito de Sechura. Provincia de Piura. Está ubicado a la margen derecha del canal de la Muñuela, al sur de Chalaco, Vice, Becará, Yapato y Tajamar, que están con él casi en una misma línea. Tiene unos 400 habitantes. Hay en él un teniente gobernador.
Riega este laborioso caserío por el canal secundario de Sánchez. He aquí la nómina de sus regantes, con determinación, en varas cuadradas primero y en hectáreas después, de los terrenos respectivos.

Represa instalada en el canal de la Muñuela para irrigar las tierras del caserío de Chusís. Es una de las trece que los industriosos sechuras han construido para la mejor irrigación de sus propiedades inmuebles” (1).
De otro lado, si se trata de personajes de nuestra cultura prehispánica, destacamos que Chusís fue un “Curaca Tallán”. También fue un primitivo asentamiento humano ubicado en las inmediaciones de Sechura” (2), que se prolonga hasta nuestros días.

Últimamente, mediante el apoyo del Concejo Provincial de Sechura, con el propósito de incentivar el turismo nacional, “se han efectuado trabajos de delimitación del área arqueológica, estudio de patrones de entierro, patrones arquitectónicos, estudio de estilos de cerámica y características antropofísicas de los antiguos habitantes de Chusís” (3).

NOTAS.-
(1)Germán Leguía y Martínez; Diccionario citado, Págs. 319/320.
(2)Esteban Puig Terrats; Breve Diccionario Folklórico Piurano, Pág. 83.
(3)Proyecto Arqueológico; Revista Época N°284, Pág. 16. 

 

PROYECTO ARQUEOLÓGICO.-

Hay constancia literal que se ha formulado un proyecto arqueológico a realizarse en Chusís aprovechando sus ruinas pre incas que restauradas serán un interesante atractivo turístico de proyección nacional. Sin lugar a dudas el dinamismo que viene imprimiendo la Municipalidad Provincial de Sechura a su trabajo edil, es bastante elocuente en estricta observancia a fundamentales ejes estratégicos de su Plan de Desarrollo de la provincia. Y es importante destacar que esa labor está orientada a distintos campos y sectores con miras a un crecimiento ordenado y sostenido.

Su riqueza se obtiene por la captación de inversiones industriales, pesqueras y mineras. La formación y desarrollo empresarial. La modernización pesquera. El mejoramiento infraestructural y de servicios. La modernización agrícola. La renovación industrial. La renovación turística y la construcción ciudadana, son líneas matrices del accionar del Comité de Desarrollo Estratégico de la Provincia, que preside el señor Alcalde, Ingeniero Justo Eche.

Necesario es destacar que en el año de los 600 mil turistas, se debe materializar el empeño sechurano por poner en su más alto valor los atractivos turísticos que, hasta hace poco habían permanecido como ignorados y minimizados en su importancia social y económica.
Destacamos que el Complejo referido, se extiende sobre una plataforma de origen marino denominada Tablazo Lobitos, que se encuentra en el caserío de Chusís, cuyas viviendas ocupan una parte considerable del área arqueológica. Allí, en Chusís, aproximadamente unos mil años antes de Cristo, se establecieron pobladores que más tarde se trasladaron al litoral, ignorándose por qué.

Acorde con las investigaciones efectuadas la etapa de auge del sitio Chusís, habría estado comprendida entre los 100 años antes de Cristo y los 600 después de Cristo. En este tiempo se habría constituido en el más importante centro político, religioso y administrativo de la región.
El sitio está poco antes de ingresar a Sechura, donde vemos un llamativo cartel casi al borde de del Tablazo, que anuncia a los viajeros la ubicación del aludido Proyecto Arqueológico, como una invitación al turista para que conozca ese centro ceremonial del valle bajo del río Piura.

Como un complemento ciertamente de alta calificación, en Sechura se ofrece ahora, también, al turista, el recientemente inaugurado Museo Etnológico, el primero de ese carácter en toda la región, el mismo que está ubicado, muy cerca de la Iglesia de San Martín de Tours, a un costado del Convento de las Madres Dominicas. Siempre con la mira puesta en la promoción del turismo, la Municipalidad de Sechura muestra una decidida labor de integración, habilitando vías a sus playas cercanas y a sus diversos caseríos y anexos. Así mismo está en vísperas de quedar expedito el tramo carretero que unirá La Tortuga con Vice. Y más adelante, según se tiene ofrecido por el Gobierno Regional, es posible que llegue a concretarse la vía costanera que, partiendo de Paita y llegando a Sechura, deberá promover el turismo a las playas que enlazará.

Viene en buen momento el anuncio de la creación de un Parque Industrial que se vislumbra para el cercano mañana, al lado de la explotación de los minerales de Sechura y sumándose al desarrollo agropecuario, la promoción del turismo es, en la perspectiva del futuro, una de las principales metas que se ha propuesto alcanzar la provincia de Sechura. Tal es el reto. Y no cabe duda de que la respuesta deba ser, en verdad, visionaria.


LA CULTURA CHUSÍS - III



TUMBA DEL SEÑOR DE CHUSÍS.-

Demostración suficiente que en Chusís han avanzado los estudios de la excavación de su suelo, es el importante hallazgo de la tumba del Señor de Chusís, personaje que está sepultado en compañía de sus guardianes, su familia: esposa e hijos y dependientes.

Se han descubierto y recuperado novedosas estructuras arquitectónicas de lo que fue el cementerio a que ya hemos hecho referencia. Igualmente se han encontrado sepultados elementos materiales que corresponderían al complejo urbano.

Abundando en lo expuesto, producto de las excavaciones, se han encontrado objetos de uso doméstico, que utilizaron los habitantes en el consumo de sus alimentos. También se han hallado restos de armas que usaron para defenderse del enemigo y ofrendas para rendir culto a seres superiores y sirven de indicio para sostener que tuvieron espíritu religioso. Estas evidencias nos dan la clara idea de cómo fue la vida de los habitantes de la cultura más temprana que existió en Piura. 


LOS TRABAJOS DE CAMPO.-

A la vista de la Arqueología, ciencia de la excavación, hay certeza que “los trabajos de excavaciones realizados en la zona del cementerio, se localizaron en tres sectores signados con los números I, II y III. Los sectores de estudio II y III, nos proporcionaron la mayor cantidad de datos, se localizaron y exhumaron 11 tumbas, se extrajo de ellas las ofrendas consistentes en objetos de cerámica y un objeto de metal (pinza de cobre).

Las unidades de excavación tuvieron dimensiones diferentes y en cada unidad pudieron localizarse más de una tumba; el aporte fue realizado en un apisonamiento de consistencia compacta, compuesto por sedimentación. Las tumbas se presentan en dos formas bien diferenciadas. Por un lado, la cámara funeraria de corte rectangular con el cadáver colocado directamente, en posición de cúbito dorsal, con el cráneo orientado hacia el sur y por el otro ya conocido patrón funerario de fosa y cámara lateral (tipo bota); el cadáver colocado de cúbito dorsal, pero con la cabeza orientada hacia el norte; estos dos tipos de tumbas coexisten, pues en ningún caso ha sido posible una superposición o intrusión.

Para complementar el estudio, se realizaron también trabajos de excavación en el asentamiento arqueológico; éstos estuvieron localizados en tres sectores. El primer sector definido como zona de defensa, se excavó una unidad en la parte central de una gran muralla que corre de norte a sur y que divide la terraza en dos zonas. Una con estructura arquitectónica y la otra estéril. La muralla tiene una extensión de aproximadamente 200 metros y el ancho es de 2 metros con un acceso a la parte media de 6 metros de ancho.

El material utilizado en su construcción es piedra de origen marino fósil en bloques medianos unida con argamasa de barro y arena, conserva una altura media de 1 metro aproximadamente; en la parte interna presenta un piso de muy buena calidad; una capa de barro arcilloso cubre un falso piso de bloques pequeños y lisos de piedra fósil” (1).


NOTA.-

(1)Arqueóloga Rosa Palacios R.; Ponencia: Complejo Arqueológico Chusís, año 1992. 


CIUDAD DEL DESIERTO.-

El descubridor de la cultura que nos ocupa, Ross Christensen, expone en su trabajo el hallazgo de una “Ciudad del Desierto”, en esta región, un poco menor que la gran metrópoli chimú de Chan Chan, pero con una influencia sobre extensas áreas vecinas y con una población que calcula en 50,000 habitantes, con habitaciones cuyas bases eran de piedra y las paredes de adobe, perfectamente trazadas. Se trata de materiales de la zona que se utilizaron en la edificación de las viviendas.

Lo comentado por Ross Christensen, como producto de sus averiguaciones in situ sobre la ciudad de Chusís, determina inferir que la edificación de las casas ocurrió dentro del período proto-histórico que se caracteriza por el gran desarrollo de la arquitectura.

Por ende, la “Ciudad del Desierto” que ha comentado su mentado descubridor, debió convertirse en el modelo de la cultura Chusís y no tiene réplica en ninguna área de la geografía piurana que abarca hasta la sierra, caso de los vicuces y tallanes.

Para demostrar la existencia de Chusís en el plano del Antiguo Perú, la “Ciudad del Desierto”, que comentamos, había sido tan perfectamente ejecutada, que estaba dotada de una “larga muralla con base de piedra y paredes de adobe”, de por lo menos dos metros de alto, en la parte sur por donde sopla el viento a fin de protegerla de las candentes arenas del desierto de Sechura.

Hay más sobre la “Muralla de Chusís”, que se ubica a 4 kilómetros de la ciudad de Sechura. Al lado Norte, en la loma de Chusís, hay una enorme muralla que en parte está enterrada, que tiene bases de piedra, paredes de adobe. Los estudios científicos le dan la antigüedad que le corresponde a la cultura Chimú. Para mejor ilustración existe una fotografía, comentada por el historiador piurano, Carlos Robles Rázuri, a la vista de las ruinas, que dice así: “La foto muestra la magnitud y fortaleza de los adobes de que estaba hecha, los cuales han resistido miles de años sin haber podido ser destruidos por la naturaleza”.

En el aspecto familiar, un hogar Chusís, conforme a la acotación que hace Ross Christensen, era sencillo, de forma rectangular, construido de adobe, de cuartos amplios y de techo de paja, ubicado de oeste a este, es decir, mirando al lugar por donde sale la luna nueva, que era su diosa principal y les servía para evitar la molestia que causa la arena que trae el viento del desierto, que azota sin piedad y sofoca la tranquilidad del morador.

Con relación al plano urbano de Chusís, sus calles eran anchas y con árboles y plantas, pues todo el valle estaba sembrado de artículos de primera necesidad y ofrecía la visión de un frondoso manto verde, toda vez que la tierra era fértil y los habitantes disponían de un magnífico sistema de irrigación que contribuía al fomento de la actividad agrícola. 

LOS CERAMISTAS.-

Como todos los pueblos del Perú Antiguo, la sociedad Chusís a través de los restos arqueológicos que se han encontrado tras afanosa búsqueda, reflejan con claridad meridiana que fueron ceramistas o alfareros, para cuyo efecto aprovecharon las materias primas propias del suelo que habitaron.

Hay constancia que los Chusís fueron hombres expertos según se refleja en su obra ceramista. Se afirma, que no eran tan artistas como si lo fueron los vicuces. Trabajaron con destreza cuatro tipos de cerámica que sirve para demostrar su aceptable nivel de desarrollo.

Su producción fue de carácter utilitario para usarlos en sus necesidades diarias, sobre todo para prepararse y servirse su alimentación. Se han ubicado cántaros, vasijas de diversos tipos, platos tallados, potos, cuyas habilidades se prolongan hasta nuestros días en los sechuras y catacaos, en cuanto a fabricación y decoración de los utensilios.

LA CULTURA CHUSÍS - II

LOS ESTUDIOS REALIZADOS.-


El territorio de la hoy provincia de Sechura, desde el punto de vista arqueológico ha sido materia de estudios y excavaciones el año 1926, por Charles B. Brown, quien realiza investigaciones desde Piura hasta Illescas, encontrándose como producto de esta búsqueda los primeros utensilios de piedra.

Por el año 1950, tenemos al investigador Ross Christensen, quien con el auspicio de la Briham Young University, ejecuta el primer reconocimiento en el área del Bajo Piura. Hizo excavaciones en Chusís, descubriendo restos arqueológicos de lo que hoy se denomina la Cultura Chusís o Chossés, tal como él la denominó.
Posteriormente, en 1955, el Ingeniero León Konstrisky, procedente de la Dirección de Pesquería y Caza del Ministerio de Agricultura, revela hallazgos pre cerámico, en Illescas, de “un antiquísimo pueblo pescador”, revelación que despertó el interés de estudiar más la extensa zona.

Pero también se refiere “a una sorprendente y extensa ciudad arqueológica ubicada en la parte occidental de la Península de Illescas, en la vecindad de Punta Aguja y de Punta Nunura”. En otra acotación se dice “pero en las cuevas construidas por los primitivos hombres de Sechura, se han encontrado restos de cerámica, del tipo Tardío-Chimú. Eso sitúa a ese grupo humano en el año 1200 después de Cristo”.

A través de la bibliografía consultada, observamos que durante el año 1957, el famoso estudioso Edward Lannig, tras una ardua tarea de campo, señala sitios arqueológicos entre Sechura y Virrilá, que confirman otros realizados antes y después.

Al siguiente año, 1958, se nota la destacada presencia de la estudiosa del tema que nos ocupa, Inés Hasse, quien realiza observaciones y examina lo que es la quebrada de Nunura. Más tarde, en 1958, viene a Sechura, el arqueólogo Paúl Tolstoy y con sustento de su experiencia profesional, in situ, estudia los asentamientos antes referidos, produciéndose nuevos y significativos aportes que enriquecen el tema de la ancestral cultura piurana.

Hay el firme convencimiento que la organización Chusís ha sido estudiada por la famosa arqueóloga de Catacaos, doña Josefina Ramos de Cox, su colega la piurana, doña Mercedes Cárdenas y el Profesor, doctor Jaime Deza Rivas Plata.
Las investigaciones hechas en el teatro de los hechos, por las personas antes señaladas, mediante el auxilio de la ciencia propia de la excavación, tienen un positivo resultado que nutren el material bibliográfico producido para la consulta y que sirve para tener mayores y mejores luces sobre los antiguos pueblos de Chusís e Illescas. 



SUS ORÍGENES.- 

Siguiendo la cronología de la historia prehispánica, en primer término está la cultura Chusís, que se erigió en el espacio dentro de los predios de la actual provincia de Sechura y en el tiempo entre 8000 años a.d.C. hasta 4000 años a.d.C. habiendo dejado evidencias de su organización social, que alponer término a su existencia fue continuada por la cultura Vicús. 

Ross A. Christensen (1950) en Chusís, asentamiento ubicado en el Bajo Piura, a pocos kilómetros de Sechura, dan una antigüedad de 10,000 años antes de Cristo. De tal manera que los hombres de Chusís se convierten en los primeros que organizativamente habitaron el suelo de la costa piurana. 

También el año 1977, el Instituto Riva Agüero de la Pontificia Universidad Católica, de Lima, (PUC) practicó algunos pozos de prueba, recogiendo información sobre dieta alimenticia y el uso del recurso marino. Durante 1989, el Instituto Nacional de Cultura, Filial Piura, logró determinar la presencia de dos patrones de entierro y un estilo de cerámica poco conocida. 

Tengamos en consideración que dentro del área de los Chusís, en San Pedro y en Chullillachi, ubicadosen el Golfo de Sechura y en ambos lados de la desembocadura de uno de los brazos del río Piura, se han encontrado conchales que prueban además de los orígenes comentados, la existencia de asentamientos humanos muy primitivos que significativamente abonan el estudio referido a la cultura que nos ocupa. 


RESTOS ARQUEOLÓGICOS.- 

Al hablar de restos arqueológicos, se trata de vestigios hallados mediante las excavaciones realizadas en el plano de Chusís, que está cercano al mar Pacífico. Dentro del hallazgo hay residuos de caracoles, pescado y basura. Por lo tanto, se puede afirmar que su presencia es anterior al período lítico de la cultura peruana que testimonia el uso de objetos de piedra por los habitantes de aquellos remotos tiempos que aproximadamente se registran entre 8000 años a. de C. hasta 4000 años a. de C. 

Los pobladores de esta época remota, pertenecieron a los grupos humanos primitivos que, conforme a las teorías establecidas, llegaron a nuestra América procedente del continente asiático, por el estrecho de Behring, 30 a 50 mil años antes de C. situándose entre la Patagonia y Tierra del Fuego. 

Importante es reseñar que la zona arqueológica de “Chusís”, se ubica en el caserío del mismo nombre, que hoy pertenece a la provincia de Sechura. El asentamiento se erige sobre una extensa pampa, pues, a ojos vista, se trata de una terraza marina cuaternaria. Se observan dos áreas bien demarcadas. Por un lado, está el asentamiento poblacional y por el otro el cementerio, donde aún faltaría realizar exámenes ampliatorios para clarificar la magnitud de esta antigua cultura piurana. 

Por otra parte, el asentamiento arqueológico se encuentra alrededor del caserío actual de Chusís, donde pueden definirse una serie de estructuras de adobe que se mantienen en buen estado de preservación. 

Respecto al cementerio, se yergue hacia el sureste del poblado, en una gran quebrada que corta la terraza. Los trabajos arqueológicos efectuados, principalmente en la zona del cementerio, tuvieron como finalidad evitar la indiscriminada depredación de la que ya había sido objeto por parte de los huaqueros. 

EL PRE CERÁMICO.- 

El suelo de la geografía de la actual provincia de Sechura, ha sido examinado por los arqueólogos y se ha determinado la etapa del pre cerámico, que comprende la llegada de pobladores a Illescas, que en el tiempo se estima 5500 años a. se C. Al respecto ha sido analizada la confección de sus primeros ceramios. 

Los restos en Illescas son contemporáneos de una trasgresión oceánica. Fue una cultura sedentaria, agrupándose en poblados y poco a poco va cambiando sus hábitos, lo que significa un objetivo avance social. A la recolección de vegetales, le sucede la caza del lobo marino, la recolección marina, aprovechando las bondades del mar. 

Vemos que en la primera etapa del pre cerámico, no hacía su aparición el algodón, ni la agricultura, por lo tanto, para cubrirse y protegerse de las inclemencias del tiempo, los habitantes usaron las pieles de lobo, con ellas también cubrieron los techos de sus primitivas viviendas y para usar como amarras cortaron tiras de estas pieles; así mismo, como amarras usaron flexibles tallos vegetales y, como lo sostienen los entendidos, comenzaron a trenzar sus redes en base a vegetales que con los años y el algodón darían origen al tejido.

LA CULTURA CHUSÍS - I



Por : Juan Paz Velásquez ( Historiador )


A manera de introducción dentro de los Monumentos Arqueológicos del Perú, está presente Piura con su glorioso y nutrido pasado prehispánico que le permite identificar valiosas edificaciones que reflejan la antigüedad del pueblo piurano.En el país “se consideran monumentos arqueológicos a todas las formas tangibles y visibles que conservan rastros de la actividad humana anterior a la época del dominio español” (1).

Constituye un objetivo de profunda emoción natural, vincularse al estudio de las culturas que han existido en nuestro suelo geográfico y sirven para dar ancestral personalidad histórica a esta región del norte peruano. Con el superior propósito de conocer su exquisito pasado y amar con conocimiento de causa su riquísimo patrimonio espiritual, que siempre será un legítimo orgullo para todos los piuranos, registramos lo que se conoce de sus antecedentes. 


El asiento de Chusís se aproxima al período lítico de la cultura del Perú Antiguo, por lo que se convierte en la primera manifestación respecto a la civilización más temprana que florece con espíritu organizativo en el desierto piurano. Además ha dejado a la posteridad un valioso conjunto de su aplaudida y recordada actuación en los inicios de la cultura piurana.

La sociedad Chusís se establece en un medio geográfico muy especial, con mar y desierto, que es dominado por los habitantes de Sechura. Se habla del Macizo que lo rodea, que está lejos del río e impide el mantenimiento de una agricultura creciente variada y progresiva. Estando cerca del mar, el hombre aceptó el reto de consumir agua salobre de los puquiales, dejando atrás el agua pura de los manantiales, adecuándose para supervivir a los recursos marinos que son muy agradables y vigorosos. 

Bueno es consignar que dentro de la lengua de ancestro piurano, acorde con los estudios lingüísticos, el significado de “Chusís”, se registra así: “Curaca Tallán. Primitivo asentamiento humano en las inmediaciones de Sechura” (2).

Respecto al tema en cuestión, se tiene comentado: “El arqueólogo Ross A. Christensen, en 1950, descubrió la cultura Chusís a pocos kilómetros de Sechura. Se le calcula una antigüedad de 10 mil años. Se encontró una ciudad en pleno desierto, un poco menor que Chan Chan, tenía una muralla muy larga de base de piedra, con muros de adobes que la protegía de los vientos arenosos. Sus casas eran rectangulares, las calles rectas y anchas con árboles y plantas. Se dice que tuvieron una población de 50,000 habitantes, y que desarrollaron una buena alfarería” (3). 

Hay que considerar aspectos puntuales sobre la ubicación de la zona arqueológica de “Chusís”. “Se ubica en el caserío del mismo nombre que pertenece al distrito de Sechura; el asentamiento está sobre una extensa pampa, se trata de una terraza marina cuaternaria. El reconocimiento nos permite definir dos áreas bien diferenciadas. Por un lado el asentamiento poblacional y por el otro el cementerio.



El asentamiento arqueológico se ubica directamente bajo el caserío actual, a simple vista puede definirse una serie de estructuras de adobe en buen estado de conservación, así como algunos montículos de posible función pública. El cementerio en cambio se ubica hacia el Sureste del poblado, es una gran quebrada que corta la terraza; una deposición aluvial sirvió de lecho para depositar sus entierros. Los trabajos arqueológicos se realizaron principalmente en la zona del cementerio, con características de Proyecto de Emergencia o de Rescate arqueológico debido a la indiscriminada depredación de la que había sido objeto” (4). 

Estímese que en Sechura y específicamente, “en el asentamiento de pescadores conocido con el nombre de Nonura o Nunura, allá por Punta Aguja, en tiempos muy lejanos tienen su origen las “Perlas de Sechura”, que a fines del siglo XIX, fueron exploradas y explotadas empresarialmente hablando por la “Compañía Perlífera del Perú Limitada” (5).

Hay más al respecto, pues se afirma que “Punta Aguja, según Paz Soldán, está a los 83°-28’-24” de longitud occidental, y a los 5°-55’-30” de longitud sur. Según Melo, se halla a 81°-02’59” de longitud, y a 6°-55’-30” de latitud, coordenadas tomadas en el extremo oeste de la Punta. Para Humboldt, esa longitud, en arco, es de 83°-34’-19”: y, en tiempo, de 5 h. 17’ 3°.

Pasadas las herraduras anchurosas en que se aconchan las dos hermosas bahías de Paita y Sechura, un semicírculo de tierra quita su espacio al mar, que, desde punta Pisura hasta la costa fronteriza a Lobos, parece ceder el paso a la costa firme. En esa costa se levanta un macizo enorme llamado de Sechura, que da pedestal al Cerro de la Aguja, del que se desprende la Punta Aguja” (6).


NOTAS.-

(1)Cartilla de Divulgación; Los Monumentos Arqueológicos del Perú, Pág. 5.

(2)Esteban Puig, Breve Diccionario Folclórico Piurano, Pág. 83.

(3)Perú Ilustrado Guía Turística; Volumen N° 1, Pág. 84.

(4)Arqueóloga Rosa Palacios R.; Ponencia: Complejo Arqueológico Chusís, Año 1992

(5)Antonio Rumiche Ayala; El origen de las Perlas de Sechura, Revista Época Nº 324, Pág. 40.

(6)Germán Leguía y Martínez; Diccionario Geográfico, Histórico, Estadístico de Piura, Págs. 7/8.

"HUELLAS HISTÓRICAS DE PIURA"

El primer chorro de agua potable en Piura,1937.